El sueño frustrado de una gran fortaleza en Coatzacoalcos: del baluarte español al modestísimo cuartel del siglo XVIII. EL FUERTE QUE NO PUDO CONSTRUIR EL REINO DE ESPAÑA

(POR JORGE CÁCERES)

Coatzacoalcos, Veracruz, 23 de enero de 2026.
En pleno Siglo XVII, el Reino de la Nueva España soñó con erigir una imponente fortaleza en Coatzacoalcos – debido a su posición estratégica portuaria- y el diseño era muy similar a los Fuertes de San Juan de Ulúa o la Fortaleza de Perote con sus históricos Baluartes, precisamente para blindar el puerto contra invasores extranjeros.

Sin embargo, ese ambicioso proyecto se redujo a un humilde cuartel militar con una torrecilla de vigilancia, un vestigio que hoy ha desaparecido por completo.

Así lo reveló el arquitecto Abraham Broca Castillo, investigador especializado en la arquitectura antigua de esta ciudad, durante su ponencia magistral Re Evolución Arquitectónica de Coatzacoalcos.

Su meticulosa investigación documental no solo rescató este episodio olvidado de la historia local, sino que sirvió de base para proyectos modernos como la Casa Chantli y el conjunto habitacional de las Casas de Pemex.

Un diseño de baluartes que nunca se materializó

El plan original abarcaba dos manzanas completas en lo que hoy se conoce como el corazón de Coatzacoalcos, ubicado rumbo a la Bocana del Río Coatzacoalcos, sobre la calle Lerdo —precisamente donde ahora se erige el Cuartel de la SEDENA (Secretaría de Defensa Nacional)—.

«El diseño estaba como si fuera un baluarte español: en las esquinas estaban los baluartes, cerrados con murallas y totalmente cerrada para evitar cualquier ataque de extranjeros en la localidad y puerto de Coatzacoalcos», explicó Broca Castillo.

Entre 1725 y 1730, el ingeniero Francisco Álvarez Barreiro trazó los planos de esta fortificación, concebida como un bastión impenetrable. «Esta fortificación se pretendió realizar, pero no llegó a consolidarse», lamentó el especialista, subrayando cómo las ambiciones coloniales chocaron con la realidad.

De la gran fortaleza a la «media luna» de 1797

Años después, un plano de Francisco Murias de 1817 revela que la Corona Española optó por una versión modesta: una pequeña fortificación en forma de media luna, con un cuartel en la parte trasera.

Construida alrededor de 1797, incluía un torreón que solo albergaba a un soldado vigilante, accesible por una escalera.

«Esa torrecilla era para vigilancia del mar, observar si venía un navío de extranjeros o piratas para defender el cuartel en caso de invasión», detalló el arquitecto.

El conjunto contaba con un asta para bandera, una casa de pólvora, la atalaya y la media luna armada con ocho cañones españoles.

El torreón se ubicaba en la calle Corregidora, sobre Lerdo. «Esto era el patrimonio fortificado de Coatzacoalcos; desafortunadamente, nada de esto ya existe», concluyó Broca Castillo, con un tono de nostalgia por un legado arquitectónico perdido.

Esta historia no solo ilumina el pasado defensivo de Coatzacoalcos, sino que invita a reflexionar sobre la fragilidad del patrimonio histórico en la región.