Por José Luis ortega Vidal
Poza Rica, Ver., 13/10/25. Producto de las inundaciones en el municipio de Poza Rica, en el norte del estado de Veracruz, en el andador K del fraccionamiento Poza de Cuero se pudo apreciar a una pareja de ancianos que viven con nietos y lo perdieron todo; limpian la vivienda entre lágrimas mientras narran su historia; los vecinos narran entre lagrimas que no han llegado a ayudar, el gobierno tampoco.

Conforme se avanza las escenas son peores. Aquí se busca limpiar el drenaje junto a docenas, cientos de casas hechas pedazos, patrimonios desaparecidos, solidaridad civil presente pero insuficiente, ausencia del gobierno de todos los niveles, hasta el domingo a 48 horas de la tragedia inenarrable.

Es el poniente de Poza Rica, a unos 500 metros del río cazones que se desbordó a las 4:00-5:30 de la madrugada del viernes diez de octubre y topó con miles de personas durmiendo o intentando salir de última hora.

Literalmente el agua poderosa los aplastó, los hizo suyos. Ubican a dos muertos ahogados en Las Gaviotas y a muchos desaparecidos, sabedores del incremento de muertos conforme pasen las horas. Al amanecer del lunes ya hay reportes oficiales de 29 muertos y 18 desapareciones en la entidad veracruzana pero la versión popular considera que la pérdida de vidas es mayor.

Aquí huele a dolor, se respira soledad. Hay resistencia y resiliencia; hay coraje y frustración y a pesar de todo no muere la esperanza.