Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
AGENCIAS
Ulises tenía tres años de edad; vivía en la colonia Linda Vista Shanká, de Tuxtla Gutiérrez, con su madre y padrastro. Éste le quitó la vida a golpes, el pasado domingo 23 de abril.
La vida del pequeño terminó; y también sus posibilidades de jugar, ir a la escuela y lograr sus sueños. Su muerte conmocionó a quienes lo conocieron, por la brutalidad en que ocurrió.
Al igual que su padrastro, su madre, de 19 años de edad, fue detenida, porque fue cómplice del homicidio.
A horas de su entierro, su cuerpecito, es velado por sus vecinos en un funeral sencillo: algunas flores, veladoras y globos lo acompañan en la vivienda humilde de una ciudadana solidaria de esta colonia.
También han solicitado el apoyo de la gente para pagar los gastos funerarios, pues el cuerpo del niño no fue solicitado por ningún familiar.
Es en el panteón Jardín San Marcos de la capital donde el niño Ulises descansará. Mujeres y hombres de buen corazón rezaron por él y le dieron la despedida.
Duele cuando la luz de un niño se apaga y, además, de una manera tan atroz. Duele también la indiferencia de las autoridades. Duele su soledad. Duele la violencia en los hogares que tiene consecuencias tan lamentables.
Descansa en paz, pequeño Ulises.
Información: Diario de Chiapas
