Querétaro, Querétaro
AGENCIAS
Con la cantidad de 88 mil pesos el IMSS pretende reparar el daño e indemnizar a Vanessa Velázquez, quien ingresó a la Unidad de Medicina Familiar 9 y después de una negligencia médica en el Hospital General Regional 1 de Querétaro, salió con dos piernas amputadas, una extirpación de útero y ovario.
Las prótesis que usa Vanessa las adquirió con sus propios recursos y tienen un valor tres veces mayor a lo que el IMSS le ofrece como indemnización.
«Con lo que me ofrecen, no pago ni una prótesis de las que tengo», lamentó.
Ella, de 31 años de edad, sufrió este hecho cuando tenía 27, en ese momento se acercó al IMSS porque le tenían que mover un DIU y el personal del sector salud le indicó que se le debía hacer un legrado.
Sin embargo, después de haber pasado por esta intervención siguió con molestias y le indicaron que esto respondía a una gastrocolitis.
Además, la situación empeoró porque cayó en paros cardiacos y muerte clínica. Posteriormente, cayó en coma durante 9 días y le hicieron varias cirugías porque tenía hemorragias.
Finalmente, le retiran el útero, un ovario y la amputación de sus piernas.
«Opino que le corten al médico las piernas y con 88 mil pesos revise si él vive y si le reponga con esa cantidad el daño. Las piernas de nadie valen 88 mil pesos, el daño psicológico, emocional, el truncarme, no se vale y espero que se haga justicia y los médicos aprendan a trabajar de manera correcta para que lo que yo vivo no lo viva nadie, he tenido la fortuna de levantar la voz, pero soy una de muchas, de mucho casos que fallecen por un mal diagnóstico y jamás les dio el tiempo de alzar la voz», destacó.
Ella comentó que las amputaciones se realizaron porque durante la muerte clínica se taparon las venas y empezaron a gangrenarse.
Hasta ahora tiene 4 amputaciones y va por una quinta, debido a que han sido graduales.
Expresó que durante tres años la CNDH ha hecho peritajes como parte de su investigación y ha citado a personal médico para que declaren, entre otras acciones.
«Por parte del hospital nadie se acercó para pedirme perdón», dijo.
La defensa legal de Vanessa Velázquez, quien ingresó al IMSS por un DIU traslocado y salió sin piernas, útero y ovario, inició, en su momento, denuncias penales ante la Fiscalía General de la República (FGR) y procedimientos administrativos en contra del personal médico que la intervino y le provocó su actual condición.
Su abogado, Víctor Manuel García Herrera, refirió que con la recomendación hecha por la CNDH se acredita que el IMSS atentó derechos humanos de la víctima.
Pero recordó que cuando sucedieron los hechos iniciaron un proceso penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra de los médicos que intervinieron a Vanessa.
Comentó que el personal médico del IMSS realizó un inadecuada acción de retiro del un DIU y de prevención de una infección.
«Debieron hacer un ultrasonido para verificar en qué estado se encontraba ese dispositivo y cómo iban a retirarlo, lo cual nunca realizaron, lo hicieron como lo decimos los abogados, de manera silvestre, ni siquiera utilizaron los utencilios adecuados, la retiraron y después la dejaron alrededor de 30 a 40 minutos en quirófano con las piernas abiertas, un camillero le cerró las piernas, la llevó y la dio de alta, y todo eso deviene en la infección», detalló el abogado.
El proceso administrativo le fue negado y actualmente el asunto se encuentra apelado en un tribunal federal en Querétaro, a través de un juicio de nulidad.
Además, señaló que el Consejo Técnico del IMSS les notificó de un acuerdo, en el que reconoce la negligencia médica y con ello pretende indemnizar a Vanessa, con 88 mil pesos.
El abogado de Vanessa y su equipo están preparando la impugnación y el recurso del juicio de nulidad.
Información: RadioFórmula
